¿Qué tipo de coches eléctricos existen?

Es posible que tanto escuchar hablar sobre vehículos eléctricos provoque cierta confusión, ya que no todos los vehículos de este tipo funcionan de la misma manera y no todos los vehículos son iguales.

Las marcas de coches no nos facilitan las cosas, y eso se debe que cada vez que deciden poner un enchufe que se pueda enchufar a la red hace que el vehículo sea eléctrico, aunque cada uno de ellos funcione de una manera diferente. Ahora veremos los tres subtipos de vehículos eléctricos que hay en el mercado.

Vehículo híbrido

En primer lugar podemos encontrar los vehículos híbridos, los cuales fueron los primeros en salir al mercado. Fue el Toyota Prius el primer vehículo híbrido que pudimos ver, saliendo a la venta en el año 1998.

Lo que hace especial a los vehículos híbridos es que además del común motor de combustión que llevan los vehículos desde siempre, llevan integrados un motor eléctrico complementario. El problema de estos vehículos es que cuentan con muy poca anatomía en el modo eléctrico, ya que solo permite circular así durante pocos kilómetros. Algunos incluso nunca te permitirá circular totalmente de modo eléctrico, como son el Honda CR-Z, o el Mercedes Clase S Hybrid.

La ventaja de los vehículos eléctricos es que en ciudad y  a baja velocidad te permitirá ahorrar combustible, y además no contamina tanto como los vehículos clásicos.

Dentro de los híbridos también existen los enchufables, que es un subgénero de este tipo.

Vehículo eléctrico

Estos vehículos cuentan con varias baterías las cuales alimentan un vehículo eléctrico. Suelen estar fabricadas de litio o hierro, y carecen totalmente de motor de combustión, por lo que el consumo es nulo, así como las emisiones.

Estos vehículos no son tan comunes como los anteriores, ya que desde el punto de vista de muchas personas no resultan tan fiables.

Algunos vehículos de este tipo son  el Peugeot iOn y el Citroën C-Zero, los cuales fueron creados a partir de un coche que solo salió en Japón, el Mitsubishi i-MiEV.

Estos vehículos no funcionan de igual forma en todas circunstancias, ya que por ejemplo, algunos no van bien en climas fríos. La autonomía varía dependiendo del modelo. Pudiendo alcanzar incluso los 400 kilómetros.

Vehículo eléctrico con autonomía extendida

Este tipo de vehículos son un poco más complicados de entender ya que incluye un motor de combustión como los vehículos híbridos pero este motor no mueve el coche, sino que solo se encarga de generar energía para que las baterías se recarguen.

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