Chevrolet Volt VS Toyota Prius

El Chevrolet Volt es un vehículo capaz de funcionar durante unos 60 kilómetros aproximadamente como vehículo eléctrico a través de un motor de 151 CV (según las circunstancias esta distancia podría incrementarse o reducirse en unos 20 kilómetros). Al descargarse la batería, otro motor, en este caso de gasolina, hace que se genere energía eléctrica, lo cual permite recorrer otros 500 km más.

Este modo de funcionamiento es llamado por algunos fabricantes “coche eléctrico de autonomía extendida”. Cuando se habla del Volt podremos ver una conexión mecánica entre las ruedas y el motor de gasolina (tiene lugar cuando se conduce a alta velocidad y la batería está descargada), cuya finalidad no es dar impulso a las ruedas (aunque contribuye un poco a ello) sino la de reducir la velocidad de giro del motor eléctrico principal.

Técnicamente, el Volt es igual al Opel Ampera. De hecho podríamos decir que es el mismo coche, aunque el precio del Volt el algo menor (38 425 euros) al del Ampera (45 709 euros). A este precio habría que restarle el de las ayudas del gobierno, como es el Plan Movele.

Cuando funciona con mediante la batería la contaminación directa no existe, pero si hay contaminación  indirecta, pues  la energía con la que se recarga la batería es obtenida por una mezcla de energías tanto renovables, como  no renovables. En el modo eléctrico, el Volt gasta aproximadamente 2,8 € cada 100 km, cifra que se podría reducir si decidimos cargar el coche por la noche y tenemos contratada una tarifa con discriminación horaria. También es posible contratar una tarifa especial que aprobó el gobierno en el año 2011 llamada “supervalle” en la que el consumo eléctrico será más económico de 1.00 h a 7.00 h.

El tiempo de carga que necesitará variará en función de la potencia que tengamos contratada, siendo como mínimo unas 3 horas y media, y como máximo 9 horas y media.

La carrocería cuenta con cinco puertas y mide 4,5 m de longitud, un tamaño parecido al del Toyota Prius. No tiene modernos elementos de equipamiento. Cuenta con faros halógenos (cuya iluminación no es muy buena) y el climatizador solo tiene un control de temperatura. El navegador  y la cámara trasera son opcionales, aunque sí que trae de serie el  acceso y arranque sin llave.

Técnicamente, hay una diferencia clave entre el Volt y un Toyota Prius y esta diferencia es que en el Volt, su motor principal es el eléctrico y el de gasolina solo se utiliza para aumentar la autonomía. En el Prius, su motor principal es el de gasolina y el eléctrico es utilizado como apoyo o para desplazarse a velocidad reducida. Funcionalmente, la diferencia es que con el Volt se pueden recorrer muchos más kilómetros sin escuchar el motor de gasolina (aproximadamente sesenta kilómetros, frente a los dos del Prius) gracias a una batería de mayor capacidad.

La batería de un Prius clásico tiene una capacidad unas diez veces menor a la del Volt y la del enchufable es de un tercio aproximadamente. Cuando el Chevrolet Volt circula con la electricidad almacenada en la batería, el coste de un kilómetro (sin contar el precio del coche) es casi la mitad que en el Toyota Prius (0,028 € frente a 0,051 €) y también es más respetuoso con el medio ambiente. Cada  100 km, el Volt expulsa a la atmosfera 3630 gramos de CO2, por el contrario, el Prius emite 8960 gramos. Esto es bastante asombroso ya que  el Prius está considerado como uno de los turismos, no eléctricos, menos contaminantes comercializados en España.

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