Porsche ha terminado de producir el 918 Spyder

Tras 21 meses de fabricación, Porsche ha terminado de producir el superdeportivo híbrido enchufable 918 Spyder en su planta de Stuttgart, Alemania, con un total de 918 unidades fabricadas.

El 918 Spyder, que une la motorización de combustión con dos motores eléctricos y 887 caballos de potencia, puede decirse que ha sido un escaparate tecnológico del que van a beneficiarse los próximos modelos del fabricante.

Este superdeportivo se desarrolló para ser un híbrido con tecnología enchufable, que combinaría altas prestaciones con un nivel bajo de consumo de combustible (Consumo medio de combustible 3,1-3,0 l/100 km; consumo medio de electricidad 12,7 kWh/100 km) y de emisiones de dióxido de carbono (72-70 g/km de CO2).

Este modelo se estrenó en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra de 2010, donde tuvo una gran expectación. En el verano del año 2010, el Consejo de Supervisión de Porsche AG dio luz verde para empezar a producirlo. En el momento en que se lanzó el vehículo al mercado a finales del año 2013, el 918 Spyder simbolizaba la continuación en la serie de superdeportivos que podemos encontrar en la historia de Porsche.

Este coche ha creado unas bases muy importantes para la ecotecnología del mañana, gracias a su concepto de gestión térmica, que dispone de cinco bucles de refrigeración separados y el moderno refrigerador híbrido, con aire y agua, del motor eléctrico trasero.

El Porsche 918 Spyder puede convertir rápidamente más energía cinética en energía eléctrica que el resto de coches híbridos, siendo eso debido a su control inteligente de la función de generador y frenos convencionales. Su gran potencia regenerativa incrementa la eficiencia y la autonomía en la conducción eléctrica. Un sistema de recuperación parecido se ha implantado en los prototipos 919 Hybrid de la categoría LMP1.

La plataforma tecnológica 918 abrió además, nuevos caminos, con grandes soluciones como por ejemplo, la carrocería completa de carbono, una aerodinámica totalmente variable y un eje trasero direccional adaptativo. La aerodinámica activa y el eje trasero direccional ya se instalaron en coches deportivos de producción, como fueron el 911 Turbo, el 911 GT3 y el 911 GT3 RS.

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