¿Es posible evitar la picaresca en la recarga de coches eléctricos?

Las personas que compran vehículos eléctricos reciben desde el pasado año un descuento adicional de mil euros para disponer de su propio punto de carga, lo que obviamente, podría llegar a convertirse en una tentación en manos de la picaresca. Ya hay clientes que han contratado instaladores piratas para disminuir la factura y quedarse con la diferencia de los mil euros de la ayuda.

Aún él fraude no ha avanzado mucho, aunque ha llevado a algunas empresas que se especializan en las instalaciones eléctricas a dar la voz de alarma ante los riesgos de seguridad existentes que podría provocar una instalación que no tenga en cuenta la normativa, así como provocar grandes complicaciones legales a los dueños de la red eléctrica a la que se conecta el vehículo.

Este descuento de mil euros está incluido en el Plan Movea 2016, corriendo a cuenta del concesionario siempre que el comprador del coche eléctrico quiera tener un punto de recarga en su domicilio. Los mil euros se suman a los 5.500 euros de ayuda pública que da también el Gobierno. Un directivo de una empresa de automóviles ha admitido lo siguiente: “Cuando viene un cliente a adquirir un vehículo eléctrico y dice que quiere realizar la instalación de un punto de carga, le ofrecemos el descuento, aunque después no se controla la forma en la que se realiza la instalación”.

Manel Gámiz, que es ingeniero en la empresa especializada Inkoo ha afirmado lo siguiente: “Existe el riesgo de que se pierda el rigor técnico en una instalación eléctrica que está consumiendo potencia continuamente durante varias horas. Por ello, una instalación realizada malamente podría causar un incendio”. Sin embargo, eso no es todo, ya que una chapuza realizada en un punto de recarga de baterías en un parking comunitario podría causar complicaciones para que la instalación eléctrica superase las inspecciones periódicas a las que deben someterse.

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